La restauración de las piezas metálicas comienza normalmente por un arenado de corindón a baja presión (-1- -2- -3- -4- -5-) hasta eliminar completamente la pintura original y el óxido. 2
 

En las piezas de aluminio se eliminan los pequeños defectos y posteriormente se pulen hasta conseguir el máximo brillo o el necesario en cada caso.
(-1- -2- -3- -4- -5- -6-)

  A las piezas de este material también se les puede dar un acabado con micro-esfera de cristal
(-1- -2- -3- -4- -5-)

Este proceso devuelve el aspecto de aluminio natural con brillo satinado muy semejante al acabado original salido de fundición.